domingo, 26 de enero de 2014
Dijo, y colgó.
Un día despiertas con una sensación mas rara de lo retoricamente normal. Te sientes hasta cierto punto apagado, como si algo aun no despertara dentro de ti. Comienzas tu día con normalidad y todo parece estar bien como de costumbre pero de un momento a otro, recibes una llamada que quisieras jamás haber recibido. Es ella. Si, la ella que te ha tenido de puntas desde hace mucho tiempo, no sabes que decir mas que un "Hola" muy tembloroso y hasta distorsionado. Y pasa, lo dice y cuelga, te quedas en shock y lo único que haces es tirarte en la cama de nuevo a llorar; no sabes porque lo haces pero es lo único que llegó antes que la alegría y la felicidad... Es todo lo que paso... Llanto. Hasta que alguien muy parecida a tu hermana entra y sin preguntar comienzas desde el momento en que el corazón se te hizo pedazos tan pequeños que algunos quedaron perdidos por la habitación, la calle, la escuela, el auto, el aire. Y ella con solo 13 años de experiencia sobre la vida y tu vida, lo único que puede decirte es que no sabe lo que se siente, pero a veces es mejor simplemente llorar si quieres hacerlo aún cuando los demás te juzguen como los buenos humanos que son, para que cuando te levantes finjas con toda naturalidad que estas bien. Tu, levantas un poco la cabeza, le sonríes y la abrazas con fuerza pero ella aún tiene una pequeña gran pregunta... "Por qué o quién, lloras?" Esa pregunta ni para ti se responde sola, entonces comienzas a analizar y te das cuenta que tus razones son varias: Una, porque desde que aquella te cortó y te hizo sentir débil como nadie, haz querido ser fuerte como siempre y lo haz logrado hasta que te quedas sola y piensas no solo en todo el amor que mató de un solo tiro; también te hizo ver que no puedes ser débil ni un segundo ante los demás porque muchos te tomaran de la mano para tirarte por el precipicio, además el primer amor nunca se olvida, aún cuando odies o trates de ignorar al cien por ciento, ella va a ser tu base para construir una pirámide y es medio muy inevitable. Segunda, (y puede que sea complemento de la primera) ella al parecer tiene un novio al que quiera o no, a tomado cosas por las que tu tuviste que luchar y esforzarte para que funcionara e ir de la mano de un juego da azar para que sucediera, y el solo llegó y lo tomo y se apropio tanto que ahora dudas de que contigo haya sido lo mejor, entonces te sientes menos y además con los respectivos pequeños celos que han disminuido en gran cantidad pero aún a veces desearías que ella siguiera contigo para no ver esa sonrisa que creías tuya, caminar con alguien mas. Tercera, ahora simplemente conoces tu lado débil y por estar cuidando que no salga todo el tiempo, desenfocas lo que en realidad importa y dejas ir a quien te esta entregando el amor en plato de oro y cubiertos de plata, pero a la vez te sientes insuficiente por experiencias pasadas y te presionas y eso hace que grites por dentro y rías por fuera pero cuando alguien toca la puerta para entrar ya no hay asientos vacíos y no sabes como hacer espacio a alguien que entro a la fuerza y que esta apretando todo lo demás entonces te limitas a alejarte un poco para no lastimar como te lastimaron, y aparece que no tienes éxito porque tu también lastimas como cualquier rosa de jardín, entonces te arrepientes de ser tan entregada y decides ser una piedra como en un comienzo de tu existir; nadie dijo que las piedras no lloran. Cuarta y ultima, Esa chica hermosa que te dio una razón real para sonreír te acaba de llamar y te dijo que te quería tanto tanto que te había llamado ese día a esa hora para recordarte que ella no necesitaba ser una pieza clave ser tu vida, solo se conformaba con tener un poco de tu devoción para continuar con lo que la vida le impusiera, contigo o sin ti. Y eso sin duda te ponía feliz y a la vez no porque aún tenías uno que otro conflicto clásico de adolescente enamorado al que le rompen el corazón y día con día intenta descifrar las cosas como sucedieron y porque sucedieron, aún cuando sea doloroso, no voy a negar mi naturaleza masoquista, y tampoco voy a negar el placer que me causa pensar en el dolor, pero ella, solo ella me mostró algo que había costado aprender y comprender; esa parte del amor donde no importa lo que suceda, si esta o no esta, solo te sientes bien y mal. "Pero te necesito, no importa si parece que estoy en la mejor época de mi vida, te necesito porque me hiciste hacerlo sin hacerlo, no te confundas, por favor comprende que te quiero." Dijo, y colgó.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario